Lo habitual en estas fechas es que haga una temperatura agradable-fresquito para poder transportar la insulina a donde quiera que vayamos. Pero eso es lo habitual (hoy estoy de guardia y estoy con mangas cortas).

En verano, y en estas latitudes, el transporte de insulina se puede complicar un poco, sobre todo si vamos a pasar el día a la playa.

Lo más recomendable son las neveritas con placas de hielo. Pero para los frikis de las tecnologías y los aparatos os dejo una foto de una nevera especial. Se puede encontrar en muchas páginas de compras por internet, esta u otras (en general son caras).

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