Las mujeres optimistas tienen un 14% menos de propensión de morir en 8 años que sus pares más pesimistas.

Hay muchas formas de ser optimista. Una es ser optimista frente a esta enfermedad o ante cualquier problema de salud, afrontándolo de cara y sin miedos. Y otra forma que también me gusta mucho de optimismo es enfrentarse a esta enfermedad con otros ojos. Sabemos todos los problemas que esta enfermedad acarrea, y me refiero a los típicos problemas de la falta de cura, los costes de los medicamentos, las empresas farmacéuticas, las administraciones sanitarias, etc, etc… Pero ante este tipo de problemas creo que hay que sobreponerse y hacer lo que esté en nuestras manos, que en muchas ocasiones se que puede ser muy poco. Pero seguro que es algo.

No podemos estar siempre con la misma cantaleta sobre si esta enfermedad no la curan por que no quieren, o que somos “conejillos de indias” para consumir fármacos. Me niego a pensar de esa forma. Puede que haya algo de cierto en todo esto, pero yo me niego, y busco soluciones que estén a mi alcance.

No me van a derrotar. 

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