Hay una clara asociación con los edulcorantes artificiales y el aumento de peso. 

Los edulcorantes artificiales, que muchas personas con problemas de peso usan como un sustituto del azúcar, pueden aumentar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, según una investigación realizada en Australia.

Estas sustancias podrían reducir el control del cuerpo de los niveles de azúcar en la sangre y exagerar su acción después de las comidas elevando los niveles de glucosa.

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