Como hemos comentado en varias ocasiones, la obesidad y la diabetes van cogidas de la mano, hasta tal punto que existe el término diabesidad.Científicos de la Universidad de Granada y especialistas del hospital Virgen de las Nieves comprueban con frío, última tecnología y sentadillas si el ejercicio permite activar la grasa parda, el tejido adiposo «bueno» que podría prevenir y combatir la obesidad y ciertos tipos de diabetes.

Una habitación a 20 grados, un chaleco con agua helada para bajar la temperatura corporal y una revisión rápida a las constantes son el pistoletazo de salida de esta carrera diseñada para saber más sobre la grasa parda, un tejido adiposo que podría esconder las claves para combatir la obesidad o la diabetes y mejorar la salud cardiovascular.

Los chavales que tiritan sometidos al frío son jóvenes de entre 18 y 25 años, con vida sedentaria, peso normal o con obesidad, que servirán para comprobar si el ejercicio, metabólico o de fuerza, y a una alta o media intensidad, sirve para activar la grasa parda.

Control analítico de los voluntarios que participan en la investigación sobre la ‘grasa parda’.

 

Para más información, El Mundo Andalucía.

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