El estrés puede afectar mucho la salud, incluso, subir la glucosa de la sangre, por lo que hay que aprender a manejarlo para mantener tanto la calidad de vida como el control de la diabetes.

El estrés o tensión emocional, es una respuesta de nuestro organismo a una situación de emergencia que puede ser positiva o negativa. El estrés puede ser agudo o crónico. El agudo es el que se presenta en un momento determinado, como cuando chocamos el coche o cuando ocurre un terremoto. Y el estrés crónico es el que nos afecta cuando nos enfrentamos a situaciones estresantes día tras día como son los problemas en el trabajo, conflictos con la pareja o con los amigos, o el hecho de vivir con diabetes.

El estrés genera en el cuerpo una respuesta de emergencia cuya función es prepararnos para luchar o para huir de un peligro, y precisamente por eso cuando el cuerpo percibe que hay una situación de estrés aumenta su producción de adrenalina, que es la hormona de las emergencias. Para enfrentar ese peligro, esta hormona ocasiona una cascada de reacciones en el cuerpo como son:

1. El corazón late más aprisa y aumenta la fuerza con la que circula la sangre por las arterias para poder llevar sangre y oxígeno a todos los músculos y así poder luchar o correr del peligro. Esto aumenta la presión arterial.

2. La piel se pone pálida y la actividad del sistema digestivo se detiene ya que la sangre fluye hacia los músculos.

3. El hígado, que mantiene un almacén de glucosa y grasas para las emergencias, saca estos combustibles hacia la sangre para que estén disponibles en caso de necesitarlos, lo que hace que aumenten las cifras de glucosa y de grasas en la sangre.

Axarquía Salud