Las fiestas de cumpleaños, y otras reuniones de amigos son el momento ideal, para perder el control.

Es normal. A ciertas edades, lo complicado es controlar los impulsos, y estar en una fiesta de amigos, y no “pasarse”, es complicado. Hay que intentar inculcar el autocontrol, pero es una tarea ardua.

Además, y no me canso de decirlo, hay que informar a los amigos de nuestra situación para que nos ayuden rápidamente si fuese preciso.

Al pobre de Diguan, le ha pasado en esta ocasión en la fiesta de cumpleaños de un amigo. Si es que no aprende….

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