Día 4. Hoy nada más levantarme, he podido comprobar que la mayor parte del tiempo de la noche de ayer, he permanecido en el rango de normalidad. Bien. ¿Como es esto?, si solo me he pasado el lector esta mañana al levantarme. Pues porque el FSL es un sistema de monitorización tipo Flash, y esto significa que el sensor recoge información de forma continua durante toda la noche, aunque no lo leamos con el lector. Es una idea interesante. Empezamos bien el día.

Luego, en el desayuno, algo que ya he visto en los últimos días. Una diferencia entre mi glucómetro actual y el FSL de unos 35 mg/dL. La verdad que no es mucho.

Posteriormente, la mañana, ha sido una típica mañana en una planta de Medicina Interna de un Hospital. Nada de tranquilidad. Lo mejor, no tener que parar para poder saber como tengo la glucemia, ya que en el pasillo, en la secretaría, o en el ascensor, tengo la libertad de poder determinar mi estado glucémico. Da libertad.

Luego, incluso en el coche, solo pasarme el lector, y me ha dejado claro mi estado, antes de comer. Como he parado a echar gasolina, en la misma gasolinera me he puesto las unidades de insulina que me correspondían antes de almorzar (la gasolinera está a menos de 5 minutos de mi casa), y sin problemas.

Esta tarde, tras una breve siesta, me levanto algo «subido», presentando una glucemia de 225 mg/dL en el FSL, de 205 mg/dL en el AE, y 198 mg/dL en el CNL. Seguimos con las mismas diferencias. Lo peor es que ni entre los glucómetros (que usan sangre capilar), suelo coincidir.

Es momento de ir dando respuestas a estas variaciones. Sabemos que el FSL es un sensor que utiliza el intersticio para la medición de la glucemia a diferencia de los glucómetros convencionales que utilizan la sangre capilar. Pues bien. Hay diferencia fisiológica. No podemos pretender que obtengamos resultados similares. Hay un decalaje de tiempo y de concentración de glucosa en los dos tipo de «sangre».  Sería para dar unas cuantas charlas pero esto es así. Y ocurre igual con todos los sensores del mercado. Con la diferencia de que la competencia del FSL son mucho más caros.

Para lo que nos interés a nosotros, creo, y esto lo hablé el otro día con Daniel, el representante que amablemente me ha dejado el FSL, lo importante es «pesarte siempre con el mismo peso». Me entendéis, verdad??

Por hoy ya vale. Mañana hablaremos un poco del sensor.

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