Ojo no solo con nuestra piel y con nuestro cuerpo. También con nuestra insulina. 

La deshidratación en pacientes con la enfermedad es mayor y no tomar líquidos en cantidad suficiente puede ocasionar niveles altos de azúcar en sangre.

Y no solo la deshidratación. Hay “más” datos que hay que manejar y controlar. Y como siempre somos nosotros los que lo tenemos que controlar.

Aquí os dejo algo más de información. 

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