Como ya os comenté, ayer comencé a utilizar el infusor subcutáneo continuo de insulina, más concrétamente el modelo Minimed 640G, de la casa Medtronic. 

No creo tener muchos detalles que dar al respecto, aunque sí puedo dar unas primeras impresiones al respecto. Por un lado al hecho de haber comenzado una nueva etapa de mi vida como paciente con diabetes, y por otro hablar un poco de la “bomba” Minimed.

Durante los dos últimos días he dejado de ponerme insulina con plumas o bolígrafos y me he conectado a una maquinita pequeñita que vibra como un móvil y que hay ocasiones en las que no saber donde colocarla. Imagino que ese es el primer inconveniente (y el principal motivo de rechazo general, me consta, para iniciar esta andadura). Estar todo el día con esta maquinita puede hacernos pensar que es algo agobiante. Pero mi primera impresión es que esto no es así. Más nos puede agobiar estar todo el día con el móvil en la mano. Os lo prometo.

Durante el día de ayer y el de hoy, otra cosa que he notado es que la insulina que me estoy poniendo con la bomba me da la sensación de que es más efectiva. Hasta tal punto de que en un par de días he disminuido en un 30%  las unidades de insulina que me estaba poniendo previamente.

El que piense que con una bomba se acaban los pinchazos está equivocado de cabo a rabo. En el día de hoy ya me he realizado unas 10 glucemias capilares. Y todo para poder poner a punto y estar “algo” más tranquilo.

Hablando un poco de la Minimed, decir unos cuantos pros y contras. Como pros, decir que es una bomba muy intuitiva, de fácil manejo, buena pantalla, manejable, que se conecta fácilmente con el glucómetro (desde el mismo glucómetro podemos enviar las dosis de insulina que necesitamos), y que cuando la conectamos con el sensor de Medtronic, se para cuando detecta hipoglucemias y lo más importante cuando detecta tendencia a la hipoglucemias

En cuanto a contras, no se ve el cartucho de insulina hasta que no se saca, por lo que el tema de las burbujas hay que solventarlo como podamos. Es más, todavía no sabemos el mejor método para comprobarlo. El sonido y la vibración de la bomba son en general escasos, por lo que pueden pasar desapercibidos. Y otro detalle a mejorar sería que la bomba pudiese tener una aplicación para los momentos de hipoglucemias. Es decir, que se corte la infusión o mejor que disminuya un % que nosotros configuremos durante un tiempo previsto. Pero que todo esto se pueda tener programado y no ponernos a programarlo durante un evento de hipoglucemia.

En general, muy bien todo. Desde el grupo de profesionales del Servicio de Endocrino del Hospital Civil, a la cabeza de la Jefa de Bomberos, Isabel, y  la Gerente del Parque de Bomberos, Marisol, y de mis compañeras bomberas Ana y María.

 

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